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HASÉL

Si tenemos que empezar este texto explicando por qué una persona no puede ser condenada por escribir, mal vamos. Menos aún si lo hace sobre un elemento que dilapida fondos públicos junto a toda su familia con total impunidad. No puede serlo nadie. Tampoco pueden serlo unos titiriteros porque alguien con la piel muy fina, que sólo ve las cosas desde un punto de vista determinado, cree que hacen apología al terrorismo. 

SI NI VITIS, NI TI QUIJIS

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